Política Exterior de Japón en el Siglo XXI

Por Augusto Hernández Campos
Presidente del IPPDI, Doctor en Derecho y Ciencia Politica, Profesor Principal de la UNMSM, Profesor de la USIL y Miembro Titular de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional.
Orígenes del Japón Moderno
Japón siempre ha sido un actor relevante en Asia Oriental desde que esta región se incorporó al sistema internacional a mediados del siglo XIX, incorporacion forzada por la acción del Comodoro M. Perry. Y pasó, después de un proceso de transformación nacional (convirtiendo durante la Restauracion Meiji la sociedad feudal nipona en un Estado moderno, iniciandose el proceso de industrializacion), a sustituir a China, el Imperio Celeste, como el centro de poder del sistema regional de Asia Oriental a partir de su victoria en la Guerra Sino-Japonesa en 1895.
Esa posición de hegemonía, merced a una política imperial y expansionista, terminaría con las bombas nucleares en 1945. Pero, la derrota del Imperio del Sol Naciente en la Segunda Guerra Mundial marcó su nuevo status en el sistema internacional de postguerra que evolucionaría hasta el presente siglo, destacándose su relación con EEUU como pierda angular en su política exterior actual.
La Postguerra
La Constitución de 1947 formulada en el marco de la ocupación norteamericana (siendo la primera vez en la historia de Japón que este país está bajo ocupación extranjera), el Tratado de Paz de 1951, que permitió que Japón recuperase la soberanía, y la alianza con EEUU (formalizada por el Tratado de Asistencia Mutua de 1951, renovado por el Tratado de 1960) constituyen la base de la política exterior del Japón de postguerra. Mediante estos instrumentos jurídicos, Japón renunciaba a la guerra y dejaba en manos de EEUU la defensa del país. Esto permitió que el Imperio del Sol Naciente enfocara sus esfuerzos al ámbito económico y se convirtiera en la década de 1960 en la segunda economía mundial (despues de EEUU) y se convirtiera en gran potencia en el sistema internacional global debido al factor economico.
El Siglo XXI
Sin embargo, China debido a su exitosa economía «socialista» de mercado, iniciada por las reformas de Deng Xiao-Ping desde fines de la década de 1970, ha logrado fortalecer su presencia como gran potencia y como actor central del sistema regional de Asia Oriental, sistema en donde convergen intereses de no solo las dos grandes potencias asiáticas, Tokio y Pekin, sino tambien de Rusia y EEUU.
Pero el éxito económico le permitió a China fortalecer el factor militar y proyectar una política exterior más agresiva después de la Guerra Fría en Extremo Oriente. El auge de China, tiene el potencial de desafiar la hegemonía de EEUU en el subsistema de Asia Oriental, mientras que la alianza Tokio-Washington se ha mantenido más fuerte. Pero la preocupación japonesa se centra en no solo el auge de China y como equilibrarla, sino también en las dudas acerca de la confiabilidad de las garantías de seguridad de EEUU.
El uso de la fuerza por China en islas de las Paracel y las Spratly, así como su militarización, son fuente de mayor preocupación (el Mar de China Meridional es principal ruta de abastecimiento energético de Japón y China), junto con los reclamos chinos sobre Taiwan y las Senkaku. Esto está acompañado de un cambio notable en el equilibrio de poder de Asia Oriental, pues si tradicionalmente la mayor potencia económica asiática era Japón, ahora este status ha pasado a China a partir del 2010 (que ahora es la segunda economía mundial después de EEUU).
Esto, ya dijimos antes, iría complementado con la expansión militar china que sobrepasaría a las capacidades de la Fuerza de Autodefensa de Japón, y con el surgimiento de dudas sobre la capacidad de EEUU para eliminar amenazas a la seguridad del archipiélago japonés. Dudas que se cristalizan con la falta de reacción estadounidense frente a la ocupación rusa de Crimea y del territorio de Georgia y Ucrania. Y también frente a la conquista militar china de varias islas del Mar de China Meridional y rechazo a normas internacionales como la sentencia arbitral del 2015 que invalidó los reclamos chinos en el dicho Mar.
Para fortalecer su posición en el sistema regional de Asia Oriental, Japon ha incrementado sus relaciones con el ASEAN. Asimismo, debido las razones citadas se ha incrementado el poder militar nipón. Japón así esta tomando una mayor presencia internacional, debido al creciente desafio de China frente a la hegemonia de EEUU. En conclusión, la política exterior japonesa ha debido adaptarse a los radicales cambios en una region de gran relevancia mundial como es Asia Oriental donde convergen y colisionan, según sea el caso, los intereses de cuatro grandes potencias.
*El IPPDI deja constancia que las opiniones vertidas en la presente columna reflejan solo el punto de vista de la persona autora y son exclusivamente atribuibles a ella.
